jueves, noviembre 29, 2007

FELIZ CUMPLE JUAN IGNACIO


Desde mi vieja orilla,desde la fe que siento,hacia la luz primera que torna al alma pura,voy contigo, hijo mió,por el camino lento de este amor que me crece como mansa locura.



Hoy hace exactamente 11 años que mi vida cambio...Fue justamente en el momento en que te pusieron en mi vientre y vi. tus hermosos ojos negros, grandes como una pelotita de cristal, tu piel suave como un capullo de algodón y tu hermosa boca como una frutillita...

Yo no podía creer, que de mi vientre saliera esa cosita hermosa que me estaba cambiado la vida entera, es ahí donde me di cuenta que cuando se tiene un hijo el corazón de uno esta afuera dando vueltas.
Debo reconocer que no fue fácil salir adelante, que los gastos, que la educación y tantas otras cosas que hemos debido enfrentar juntos, con la ayuda de mi madre (tu abuela que se murio cuando vos tenias 3 meses, pero fue un pilar importante durante todo mi embarazo), de mis hermanos y de mis amigos incondicionales de toda la vida.

Tantas cosas he vivido en estos años, a lo largo del avanzar en tu vida. Cuantas alegrías, cuantas tristezas, cuantos besos, cuantos abrazos, cuantas caricias que de sólo recordarlas me hacen regocijar y llorar, pero de alegría. Alegría de darme cuenta que a pesar de haber pasado por tantos obstáculos que nos ponía el destino, supimos salir adelante contra viento y marea, contra todo lo que nos impedía el avanzar en éste hermoso camino de la vida.

Sé que muchas veces cometí errores y quizás los seguiré cometiendo, pero quiero pedirte perdón por el pasado y por el futuro por las faltas que pueda cometer contra vos. Sé que muchas veces el carácter me ha jugado en contra, que muchas veces me he enojado sin razón justificable, pero creo que Dios me ha dado la fortaleza para darme cuenta de esos errores que con el tiempo he aprendido a remediar. Sé que como madre no soy perfecta, pero quiero que sepas que a pesar de todos los errores que cometo, siempre SOS y serás lo más importante para mí.

Hijo mío, mi rey como me gusta llamarte, hoy quiero decirte que te amo y te ame desde el primer momento que supe que estabas dentro de mí. Te amé cuando te pusieron en mis brazos, y te amaré hasta el día en que me muera e incluso más allá de la muerte.


Hoy cumples 11 años, ya pronto entraras en la adolescencia y con ella vendrán grandes cambios, escuela y compañeros nuevos, vida nueva... en fin muchos cambios a los que yo ya me estoy adelantando porque se que todos estos cambios serán difíciles para los dos, ademas todo cambio genera miedos, pero ten la seguridad que como siempre ha sido, te apoyaré en todas las etapas de la vida que te toque afrontar mientras Dios me de vida estaré a tu lado para sostener tu mano cuando sientas que vas a claudicar, ya que simplemente TE AMO...
Hoy es tu cumpleaños y quiero regalarte esta poesia que dice así:

No tengas prisa,
que el tiempo pasa sin que tú lo empujes.
No pretendas hacer dos días en uno,
y crecer y crecer sin ton ni son.
Madura despacito,
como hacen las frutas en los árboles,
para tener ese olor tan delicado
y ese sabor, mezcla de miel y flor.
Disfruta tus juguetes,
que después van a servirte sólo
de adorno en los estantes
y de dulce recuerdos de niñez.
Aprende poco a poco
que el amor es entrega sin medida;
que vas dejando el alma
en un sufrir y amar: todo a la vez.
Pide al tiempo que vaya
transcurriendo despacio,
y vive intensamente
cada segundo que no volverá.
Que tras inviernos vengan primaveras,
esperando veranos calurosos,
y tarden en llegar otoños tristes...
no tengas prisa, que todo pasará.

viernes, noviembre 16, 2007

A MI PADRE

Desde el inicio de este blog, nunca había escrito especialmente para mi padre, me cuesta mucho escribir sobre El, porque su ausencia es una herida que no ha cicatrizado, aun no llegó la resignación de no tenerlo. Hoy justamente se cumple un aniversario mas de su partida, hoy hace 14 años que se fue físicamente, pues he dejado pasar tanto tiempo para escribir esto que siento porque su muerte me ha afectado profundamente que ahora me siento completamente desamparada. Pero ya que tome el valor de escribir sobre El, quiero recordarlo de la mejor forma posible y que ustedes mis amigos bloggeros conozcan a este gran hombre que fue MI PADRE.
Todo el que conoció a Don Pascual Gramajo, sabe que desde muy pequeño se dedico a trabajar, su madre biológica no pudo criarlo y lo entrego a su hermano (o sea tío de mi padre), donde conoció lo que es una familia a medias ya que las diferencias siempre existían entre los hijos verdaderos y mi padre, tal es así que los hijos biológicos estudiaron, pero a mi padre lo pusieron a trabajar de canillita junto con su tío, trabajo con el que continuo hasta el día de su muerte, él siempre estuvo muy agradecido de sus tíos que lo educaron, pero decía que su verdadera escuela fue la calle y la verdad es que tenia razón en lo que decía, fue la calle quien le dio esa mezcla de profunda sabiduría y romántica alegría, tan peculiar en El. Ahora entiendo porque su vida tenia sentido, después de tantas cosas que le sucedieron es que Mi Viejo hizo de su vida una aspiración a no renunciar, siempre le ponía el pecho a las cosas feas o malas que le sucedían, nunca se lo veía abatido, ni triste, todo lo contrario, era divertido, atrevido, en su interior había un niño que El alimentaba muy bien y nunca lo dejo morir, cuanto le agradezco que El fuera así, es justamente lo que me hace tener recuerdos muy tiernos de mi viejo, por ejemplo jugamos juntos a las bolitas y figuritas, íbamos a los parques de diversiones y disfrutábamos de igual a igual todos los juegos y cuando llego mi adolescencia fue un amigo dispuesto a escucharme sin juzgarme, fue quien me aconsejo cuando algún amor me rompió el corazón y quien me enseño con su ejemplo que en la vida uno debe tener valores, el fue un hombre honesto, responsable, noble, fuerte y trabajador, se levantaba temprano para repartir sus diarios y revistas, esto fue lo que me acerco por primera vez a la lectura, recuerdo que solía traerme libros de cuentos y de poesías, mi viejo siempre me decía que debía leer mucho y que el saber no ocupaba lugar, tuve el privilegio desde pequeña de leer a grandes autores o libros clásicos.
Don Pascual como lo llamaban en el barrio, además de canillita,se desempeño como ordenanza de una escuela para niños con capacidades diferentes y les enseñaba jardinería, por eso la escuela donde el trabajaba tenia muchas plantas de frutas y hortalizas que los docentes utilizaban para el comedor de los chicos, esta actividad también lo hacia en el patio de nuestra casa y le gustaba repartir sus verduras a los vecinos, siempre tenia el lema de que “hay que sembrar para cosechar”, fue un hombre comprometido con lo social y lo político, fue presidente del club Formosa de nuestro querido barrio colon, donde organizaba distintos eventos para ayudar a la gente y hacer crecer nuestro barrio, fue un militante Peronista con ideas claras donde proclamaba que ser solidario no es ser generoso con el otro si no con uno mismo, el me enseño a sentir de una forma apasionada y a expresarlo sin vergüenza, de el aprendí que llorar no es cosa solo de mujeres, si no que hay que ser bien hombrecito para demostrar las emociones, aprendí a reírme de mi misma y desdramatizar el dolor que me acecha, aprendí a escuchar y a contemplar, pero por sobre todo me enseño que los golpes ni las caídas me pueden hacer fracasar, que lo único que me llevara al fracaso indiscutiblemente es la falta de voluntad para levantarme y seguir adelante, me enseño que la vida es un privilegio y que la forma en que yo elija vivirla forma parte de mi responsabilidad, pero lo que no me enseñaste viejo querido fue a prescindir de vos, o mejor dicho me lo enseñaste, pero yo soy una mal aprendida, que nunca supe liberarme de tu mano y es eso justamente lo que hace que yo me sienta totalmente desprotegida, perdóname padre mió si no pude aprender algunas de las muchas cosas que me enseñaste…
Hoy cuesta escribir, cuando todavía mis ojos se nublan y mi corazón esta partido por la ausencia física del hombre mas integro que conocí y como decía mi madre no es fácil resignarse a perder un hombre así, ojala yo su hija pueda ser digna de sus enseñanzas… Hasta la próxima.