jueves, septiembre 27, 2007

CENIZAS DEL PASADO

Hoy estas cumpliendo 41 años, un nuevo cumpleaños que lo festejas sin mi y sin nuestro hijo, volviste y te fuiste nuevamente hace 4 meses, no ha sido fácil estos meses sin vos, pero tampoco era fácil estar con vos a medias, creo que la mejor decisión fue separarnos, aquella noche que te fuiste se me quedo atravesado un grito ahogado y oculto en mi garganta de decir tu nombre y de pedirte no me olvides y quede esperando en la puerta que volvieras, pero eso no sucedió. Me quede despierta pensando en como se hace para seguir y dibujarme la sonrisa y hacer como si fuera que no paso nada, recordaba tu rostro cuando de mi te despedías, tenias una mirada inmutable y yo esperaba que asomara una lagrima por tu cara, que nunca se asomo. Pero esto yo lo venia sospechando desde hace un tiempo, pero quería mentirme y ocultarte que por las noches deshojaba margaritas en mi lecho, la margarita que pensaba regalarte, los poemas que escribí ocultando tu nombre, las cartas que llevaban corazones con espadas, que jamás te envié y algunas las publico en este blog, que ni siquiera sabes que existe. Aun así, te siento como ayer y salgo a la calle mirando los miles de rostros que se cruzan en mi camino, con la ilusión de encontrarme con el tuyo y esos rostros se desdibujan, se descorren como en un sueño technicolor y vuelven a mi mente los recuerdos, de las cosas que viví junto a ti y que todavía son inolvidables. Así te visualizo en mi mente, tal como SOS: sonrisa, esos ojos negros, con mirada inquieta, (sabes nuestro hijo heredo tu mirada) tus labios carnosos de terciopelo rojo y tus manos de dedos largos y finos, tu pelo enrulado formando anillos negros.
No se si algún poeta, en algún lugar del mundo o en otra galaxia, podría describir mi corazón roto abrazando nubes locas, mi imaginación desbordada mirando una luna que es de mentira, mi corazón débil por tanto desamor que se quedo huérfano y lleno de nostalgia, que se avergüenza de mi cobardía y que se desangra y se pregunta ¿vale la pena retroceder las agujas del reloj, hacia un tiempo ya vivido y correr tras el viento de la aurora en busca del pasado?