miércoles, septiembre 13, 2006

CARTA PARA EMILIO



Tal vez te parezca extraño leer esta carta, pasé 9 años de mi vida después que nos separamos tratando de olvidarte, pero nunca lo logré. Las circunstancias hicieron que estuviésemos separados y que vos no vieras crecer a tu hijo a nuestro hijo y que estemos lejos el uno del otro, sin embargo siempre tuve muy claro en mi mente tu recuerdo. Imagino cuanto tiempo nos tomará conseguir dejar totalmente atrás el pasado que aun nos persigue, pero yo confío en que lograremos dejar atrás todo lo que nos hace daño, te lo aseguro. Estos años sin vos han sido difíciles de sobrellevar, pero yo tenia que seguir adelante por nuestro hijo. Me cuesta abordar este tema, no es placentero para mí, pero hay que hacerlo. Las cosas se dicen o se callan y en este momento no es cuestión de callar, es cuestión de decirlas todas. Yo me pregunto ¿Qué nos paso?.. No lo sé. Si lo supiera seria la primera persona en decírtelo, te amo demasiado para callarme algo esencial en nuestras vidas. Yo no te voy a preguntar por que te fuiste. Tal vez algún día tu me lo digas y ojalá sea pronto, porque tu silencio me lastima y no es la mejor respuesta que puedas darme. Aveces pienso que el resentimiento que siento por vos es superior a mi amor y te amo mucho tú lo sabes, pero me temo que la forma en que tu me quieres es diferente a la mía. Quizás parte del amor consista en eso, saber decir adiós no dejando que nuestros sentimientos interfieran en lo que probablemente al final sea mejor para aquellos a quienes amamos. Necesité mucho valor para saber que nuestros corazones eran diferentes. Es hora de no sentir pena por mi misma y de admitir que he dejado de ser tu punto de referencia. He descubierto que mi poder es mucho menor de lo que me imaginaba, entendí que el presente es el tiempo que tenemos que vivir, pues cuando se vive en el pasado solo se tienen sentimientos de culpa y si nos preocupamos por el futuro acabamos siempre temerosos. No podemos cambiar el pasado por que ya sucedió, entonces es mejor aceptarlo y comprender que todo lo que ocurrió fue necesario para que aprendiéramos las lecciones de la vida. El futuro por su parte es un enigma que trae consigo sorpresas inevitables, saber vivir esas sorpresas es uno de los más bellos desafíos de nuestras vidas. ¿Sabes? Hubo un momento en el que creí que todavía te conocía, pero cuando desapareciste aquel día me dejaste además de perpleja muy dolida. Me convencí realmente de que ya tu no me querías y que no podía seguir aferrada a un amor que dejó de pertenecerme desde hace mucho tiempo. El hecho de que estuvieras tanto tiempo tan lejos de mí siempre me lo mostró, sobretodo cuando logré ver como has salido triunfante de las cenizas, cuando te abrazabas a ella, llore tanto ese día y empece a caer en un pozo al que yo no le veía la salida y pude comprender que cuando se ama a alguien había que dejarlo libre y si regresaba era porque me pertenecía a mi. Y tu regresaste, tampoco se porque, pero espero que sea para construir juntos, una familia porque el único momento en que podemos ser felices es ahora, es el momento de dejar de esperar a que tu hagas tus movimientos para acomodar las fichas de mi juego, pero la vida Emilio no es un juego de ajedrez en la cual uno siempre esta a la espera de los movimientos del otro para que decidamos que es lo que tenemos que hacer. Sinceramente no sé cuanto de eso fue mi gran error, siempre esperando que tu hicieras el primer movimiento y yo luchando para no morirme de amor y mi orgullo herido por sentirme despreciada. Te fuiste un día sin un "adiós para siempre" eso me causo un dolor indescriptible, nunca podrás saber el daño que me hiciste, no solo porque me despreciaste a mi si no a nuestro hijo que tiene tus mismos ojos, tus manos y sobre todo tu misma sangre, no se si serás consciente del daño que me causas, pero el caso es que me hieres profundamente , siempre me dices que tus tiempos no son los míos y que mas adelante vas a conocerlo a Juan no se si lo que me dices es mentira, pero espero que no porque si me mientes PROVOCARIAS en mi un tremendo desengaño y una desazón infinita. Prefiero la verdad absoluta aunque esta me desgarre el corazón, yo te amo con todo mis fuerzas, pero lo que no puedo hacer es obligarte a que me correspondas si has dejado de amarme. ¿Motivos?, Siempre existen, pero quizás nunca los sepamos. El tiempo no pasa en vano y día a día vas notando que el dolor es menor y que no todo merecía la pena. Pero lo importante es que no juegues con mis sentimientos, cuando tu apareciste de nuevo en mi vida senti mucha amargura, pero también mucha esperanza. No sé si la persona de ayer es la misma de hoy. Hay miedos y penas en mitad de todo esto, pero cuando uno sufre y anhela algo como un objetivo, aprende a esperar. En realidad fue muy difícil esperar sin saber ¿por qué y para quien? Y no me arrepiento sabes. Porque a veces arrepentirse es una manera de culparse, pero hay ocasiones en que el arrepentimiento sirve para mostrarnos cosas que no deben repetirse, pero ahora solo no me arrepiento si no que me siento muy satisfecha de haberlo hecho. Sin embargo una suma de experiencias nunca me probó que tenia razón, pero una sola experiencia me demostró que me equivoqué. Y fui yo quien cometió el error de buscar una persona cuando estaba amando un recuerdo, que aun esta dentro de mí, clavado como una espina. Aun recuerdo tus promesas de amor, recuerdo cuando me decías que me amabas y aveces hay palabras que nunca se olvidan, que son recuerdos que transformaron mi vida, y me causaron profundas heridas, quizás esto sea una eterna despedida de todo aquello que como un tesoro yo siempre protegía. Emilio olvidar es un verbo que frecuentemente en la vida llegamos a encontrar, alejando recuerdos que no dejan de ser momentos pasajeros cuyo rumbo a quedado atrás sepultado en el tiempo y hoy sé, que querer eternizar el amor es la mejor manera de perderlo.
Hasta pronto.
silvina